Nuestro cliente conducía por una intersección en el condado de Rockland cuando otro conductor giró a la izquierda directamente hacia su carril, provocando una colisión frontal. Un testigo en el lugar confirmó que el otro vehículo se cruzó en la trayectoria de nuestro cliente durante el giro, lo que dejó clara la responsabilidad desde el principio.
Como resultado del accidente, nuestro cliente sufrió lesiones graves, incluyendo hernias discales en el cuello y la espalda, un desgarro en el hombro y daños significativos en ambas rodillas. Finalmente, requirió una cirugía de rodilla y una fusión de la columna cervical, además de que se le recomendó una cirugía adicional de hombro.
La compañía de seguros inicialmente necesitó tiempo para evaluar la gravedad de las lesiones, pero después de que presentamos los resultados de las resonancias magnéticas, los registros quirúrgicos y toda la documentación médica, aceptó la responsabilidad. Continuamos impulsando el caso y exigimos el pago de toda la cobertura de seguro disponible. Ante la solidez de la evidencia médica y la gravedad de las lesiones, el caso finalmente se resolvió por $900,000.